Rosalía de Castro está considerada como una de las mayores exponentes de las letras gallegas, además de una de las escritoras más importantes de la literatura española. Tras una primera infancia en Santiago, Rosalía conoció en Madrid a Gustavo Adolfo Bécquer, quien, junto a la lectura del alemán Heinrich Heine, influiría posteriormente en el estilo de su obra. Con un acercamiento tierno y de enorme sensibilidad hacia la vida rural gallega y la belleza de su tierra, Rosalía de Castro dejó obras tan fundamentales como Cantares Gallegos o Follas Novas. El amor por su tierra la acompañó hasta el final. Dicen que sus últimas palabras a su hija Alejandra fueron: «Abre esa ventana, que quiero ver el mar».

Poeta, dramaturgo y prosista, García Lorca formó parte de la generación del 27 y es uno de los poetas más influyentes y populares de la literatura española, especialmente durante el siglo XX. Aún después de haber vivido largo tiempo en Madrid, recordaría la fundamental influencia que su niñez rural tuvo en su obra. En sus poemas y dramas se revela como un tierno observador del habla y las costumbres de la sociedad rural española, realidad que el poeta transforma en un espacio imaginario donde se da expresión a inquietudes como el deseo, el amor, la identidad o la creación artística. Murió asesinado un mes después del golpe de Estado que dio inicio a la Guerra Civil Española.

Escritora, poetisa, dramaturga y ensayista, fue considerada la primera novelista catalana. Con obras como La familia Asparó o La fabricanta, participó asiduamente en los Juegos Florales de Barcelona, donde fue galardonada varias veces. En 1909, fue la primera mujer que los presidió. Gran parte de su obra como ensayista la dedicó a defender la situación de la mujer y de la mujer trabajadora en particular, además de colaborar en los principales diarios de la época con artículos literarios y con propuestas y reflexiones sobre los problemas sociales. Fundó y dirigió el Patronato para las Obreras de la Aguja, que ofrecía materiales de costura a precio de coste, formación, bolsa de trabajo y asistencia médica gratuita para mejorar las condiciones laborales femeninas. Considerada como una de las primeras feministas catalanas, su obra poética ha sido traducida al alemán, al sueco y al búlgaro, entre otros.

Escritor barcelonés de origen humilde y espíritu rebelde, Joan Salvat-Papasseit es conocido como uno de los mayores exponentes de la poesía vanguardista catalana. También tuvo una prolífica actividad como redactor de artículos de crítica social. Su poesía, enérgica y vital, contrasta con una vida de obligado reposo a causa de los problemas de salud que arrastró durante toda su vida y que, con apenas 30 años, le llevaron a morir de tuberculosis.

Poetisa estadounidense cuya obra ha sido celebrada como una de las más grandes de habla inglesa de todos los tiempos. Dickinson pasó la mayor parte de su vida recluida en la casa de sus padres, sin entrar a formar parte del juego social típico de su época. Poco después de su muerte, en su habitación se encontraron más de 800 poemas inéditos, cuya extraordinaria sensibilidad y profundidad siguen siendo a día de hoy fuente de inspiración para multitud de personas.

Junto a Percy Shelley y Lord Byron, con quienes trabó una estrecha amistad, John Keats fue uno de los mayores exponentes del romanticismo británico. De formación clásica, su obra está marcada por una imaginación viva y por una melancólica belleza. Aunque no obtuvo gran favor de la crítica en su día, hoy lo recordamos como un poeta que escribió algunos de los versos más bellos sobre la fuerza de la poesía, del amor y de la belleza. Murió a los 25 años por tuberculosis.

Rosalía de Castro está considerada como una de las mayores exponentes de las letras gallegas, además de una de las escritoras más importantes de la literatura española. Tras una primera infancia en Santiago, Rosalía conoció en Madrid a Gustavo Adolfo Bécquer, quien, junto a la lectura del alemán Heinrich Heine, influiría posteriormente en el estilo de su obra. Con un acercamiento tierno y de enorme sensibilidad hacia la vida rural gallega y la belleza de su tierra, Rosalía de Castro dejó obras tan fundamentales como Cantares Gallegos o Follas Novas. El amor por su tierra la acompañó hasta el final. Dicen que sus últimas palabras a su hija Alejandra fueron: «Abre esa ventana, que quiero ver el mar».

Poeta, dramaturgo y prosista, García Lorca formó parte de la generación del 27 y es uno de los poetas más influyentes y populares de la literatura española, especialmente durante el siglo XX. Aún después de haber vivido largo tiempo en Madrid, recordaría la fundamental influencia que su niñez rural tuvo en su obra. En sus poemas y dramas se revela como un tierno observador del habla y las costumbres de la sociedad rural española, realidad que el poeta transforma en un espacio imaginario donde se da expresión a inquietudes como el deseo, el amor, la identidad o la creación artística. Murió asesinado un mes después del golpe de Estado que dio inicio a la Guerra Civil Española.

Escritora, poetisa, dramaturga y ensayista, fue considerada la primera novelista catalana. Con obras como La familia Asparó o La fabricanta, participó asiduamente en los Juegos Florales de Barcelona, donde fue galardonada varias veces. En 1909, fue la primera mujer que los presidió. Gran parte de su obra como ensayista la dedicó a defender la situación de la mujer y de la mujer trabajadora en particular, además de colaborar en los principales diarios de la época con artículos literarios y con propuestas y reflexiones sobre los problemas sociales. Fundó y dirigió el Patronato para las Obreras de la Aguja, que ofrecía materiales de costura a precio de coste, formación, bolsa de trabajo y asistencia médica gratuita para mejorar las condiciones laborales femeninas. Considerada como una de las primeras feministas catalanas, su obra poética ha sido traducida al alemán, al sueco y al búlgaro, entre otros.

Escritor barcelonés de origen humilde y espíritu rebelde, Joan Salvat-Papasseit es conocido como uno de los mayores exponentes de la poesía vanguardista catalana. También tuvo una prolífica actividad como redactor de artículos de crítica social. Su poesía, enérgica y vital, contrasta con una vida de obligado reposo a causa de los problemas de salud que arrastró durante toda su vida y que, con apenas 30 años, le llevaron a morir de tuberculosis.

Poetisa estadounidense cuya obra ha sido celebrada como una de las más grandes de habla inglesa de todos los tiempos. Dickinson pasó la mayor parte de su vida recluida en la casa de sus padres, sin entrar a formar parte del juego social típico de su época. Poco después de su muerte, en su habitación se encontraron más de 800 poemas inéditos, cuya extraordinaria sensibilidad y profundidad siguen siendo a día de hoy fuente de inspiración para multitud de personas.

Junto a Percy Shelley y Lord Byron, con quienes trabó una estrecha amistad, John Keats fue uno de los mayores exponentes del romanticismo británico. De formación clásica, su obra está marcada por una imaginación viva y por una melancólica belleza. Aunque no obtuvo gran favor de la crítica en su día, hoy lo recordamos como un poeta que escribió algunos de los versos más bellos sobre la fuerza de la poesía, del amor y de la belleza. Murió a los 25 años por tuberculosis.